El partido que no existe

Desde hace bastante tiempo, una de las demandas de la izquierda española en sus confrontaciones dialécticas con la derecha es la conversión de esta en una “derecha europea”. Claro, que cabría preguntarse quién representa a la derecha europea. De hecho, la señora Le Pen es derecha y es europea. Así que cuidado con lo que pide la izquierda, no sea que su deseo se vaya a convertir en pesarosa realidad.

Hace una semana estuve buscando de manera denodada una especie de “manual del conservador del siglo XXI”. Para saber cómo respiran los liberales o ultraliberales, John Rawls y Milton Friedman. Para saber cómo lo hace la izquierda, Paul Krugman y Tony Judt, por ejemplo. Lo de los conservadores estaba difícil hasta que mis ojos se posaron en un libro de título ambiguo: “Anatomía de Gray” (con claros ecos médicos). El autor, el inglés John Gray, es conocido como filósofo, articulista y politólogo..

En esta “Anatomía” se recogen textos escritos durante treinta años, que abarcan desde el thatcherismo a la nueva agenda verde mundial, pasando por el desmoronamiento del comunismo. Y Gray es conservador, muy conservador. Pero no está nada claro que sea de derechas, tal y como entendemos tal concepto en este bendito país.

Veamos un congeries de las ideas que desgrana Gray en el libro. Liberalismo y libertarismo no tienen nada que ver, contra lo que pueda parecer, con conservadurismo. Blair era neoconservador. Thatcher, santificada por la derecha mundial, destrozó a su partido y solo 20 años después ha podido resucitar de la mano de Cameron. El progreso es más mito que realidad y un progreso excesivo puede agotar la Tierra que habitamos. Por lo tanto, es posible un conservadurismo verde. La eutanasia debería ser un principio básico de la sanidad. La tortura está plenamente justificada contra aquellos que violan los derechos humanos.
Curiosa mezcolanza. Como comprenderán, todo esto da materia para construir polémica desde ahora hasta que se publique mi siguiente reseña. Por novedosas y provocadoras me quedo con las ideas de conservadurismo verde y de la tolerancia contra la tortura, que muestran lo mejor y lo peor de Gray. Es un hecho que lo ecológico es asociado de manera prácticamente automática a la izquierda. Y sin embargo, la brillantez argumentativa del autor demuestra que abandonar el campo de batalla no es precisamente lo más gallardo que puede hacer la derecha mundial. Los regímenes comunistas pueden ser calificados como ecocidas, con la URSS a la cabeza. Y Thomas Malthus, reivindicado por la derecha, es un referente a la hora de sostener ideológicamente la posibilidad de que el control de la natalidad conlleve una paralización en la creciente demanda de recursos del primer mundo y, sobre todo, las sociedades emergentes. Incluso sus propuestas sobre educación, con una renta patrimonial universal, presentarían batalla a la izquierda que defiende la educación universal y sin tasa.

El tema de la tortura, por otro lado, destapa las vergüenzas de John Gray, que demuestra un desconocimiento básico de la ética y no toma en cuenta el hecho de que la primera violación de una norma fundamental, jurídica y ética, solo deja dos caminos de actuación: la respuesta dentro de la ley o la subsiguiente violación de esta, que conduce a la violencia creciente.

John Gray representa al partido político que no existe. Es la derecha exenta de prejuicios religiosos. Defensora del ecologismo y las libertades civiles máximas. ¿Una derecha europea? Desde luego, una derecha distinta a la que ahora se estila.

PD: Queridos amigos, xa viron que esta columna, no xornal, trasladouse ao sábado, un chisco máis breve pero cunha maquetación verdadeiramente salientable feita polos compañeiros de sección. Agardo que sigan disfrutando con ela.

3 Comentarios en “El partido que no existe”

  1. juan Comentó:

    El texto de la tortura miralo bien es al revés, es una sátira, no es literal. Yo tambien lo leí pero no me concordaba con el resto del texto y era así.

  2. admin Comentó:

    Casos de intelectuales como Hitchens me hacen dudar. Pero volveré a estudiarlo con detenimiento. Gracias

  3. admin Comentó:

    Por cierto, se ha eliminado un comentario a la entrada sobre filosofía judía por considerar que era un spam que había saltado las barreras de protección del blog. En realidad no tenía nada que ver con el texto publicado por el administrador. Si el autor vuelve a postear, consideraremos que ha sido un mensaje “humano” y lo aprobaremos, como todos los demás comentarios. Gracias

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